El arte moderno mexicano toma París con toda efervescencia

Una de las mejores maravillas que ofrece México, es su gran diversidad en cuanto al arte se refiere. Los colores y las formas, son únicas y se pueden reconocer en cualquier parte del mundo.

Ésta vez, el arte trascendió a exponerte en París, la sede de la cultura y el arte puro.

La efervescente modernidad mexicana de 1900 a 1950 toma el Grand Palais de París a partir de mañana con una muestra dedicada a ese momento histórico en el que, fuera y dentro del país, no solo brillaron sus figuras más célebres como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros o José Clemente Orozco.

La exposición reúne por supuesto grandes joyas de esos tres muralistas internacionales, “los tres grandes”, pero va mucho más allá y expone junto a su trabajo obras maestras de otros enormes artistas menos conocidos fuera de sus fronteras.

Es la primera panorámica organizada con un conjunto tan amplio de ese período fuera de México, y brinda una impresionante paleta de artistas por descubrir y redescubrir, de Rufino Tamayo a Francisco Goitia, Marius de Zayas, Francisco Díaz de Leon, Roberto Montenegro o Ramón Cano Manilla, entre muchos otros imprescindibles.